Un mes antes...
Logan contempló a su hermana con una sonrisa dibujada en su rostro. Solo ella podía llevar una clase de horario que hiciera que todo estuviera al revés; se despertaba cuando los demás se acostaban, se acostaba cuando los demás se despertaban.
-¡Arriba, dormilona!-Gritó Logan, quitándole las sábanas a Lenna.-¡Venga, que no tenemos todo el día!
Lenna se tapó la cabeza con la almohada.
-Ni que tuviéramos algo que hacer.
-¿Así que se te ha olvidado?
Lenna asomó la cabeza por debajo de las sábanas.
-¿El qué?
-Tienes que llevarme con unos amigos. Prometiste que me llevarías.
Lenna acabó cediendo y se levantó de la cama.
-¿Qué hora es?
-Las nueve de la noche.-Logan sonrió.-Cada vez madrugas más.-Lenna le lanzó un cojín a modo de queja.-¿A qué hora volviste anoche?
-A las cinco. Las seis quizás.
Lenna se acercó al armario y comenzó a buscar algo de ropa que pudiera ponerse. Acabó optando por unos vaqueros y una camiseta ceñida junto con su chaqueta de cuero.
-Se acabará enfadando contigo. Nuestro tío tiene aguante, pero no tanto.
-Mira, enano, vuelvo al campamento en un mes, así que pienso disfrutar del tiempo que me queda fuera tanto como quiera.
-Vas al campamento porque quieres, nadie te obliga.
-Lo sé, pero lo malo de entrar es que no puedes salir una vez dentro.-Lenna entró en el baño de su habitación y abrió la ducha.-Y ahora vete y espera abajo hasta que esté lista.
Logan sonrió una última vez y se fue.
-Vendré a por ti a las doce.-Le dijo Lenna a Logan, mientras veía como sus amigos esperaban a unos metros de allí.
-Ni que fuera Cenicienta.-Rió este.
-No sé si lo eres o no, pero más te vale no perder ningún zapato. Otra vez.
-¡Oh, venga, no seas así! ¡Solo fue una vez!
-Claro, claro.
Logan se cruzó de brazos a modo de queja, aunque aún sonreía.
-Y tú no te vayas a olvidar de recogerme.
Lenna fingió estar ofendida, pero antes de que pudiera contestar un chico alto de potentes ojos azules la abrazó desde detrás.
-Tranquilo, yo me encargaré de que esté aquí a tiempo.
-¿Y quién te lo recordará a ti, Tyler?-Preguntó una chica detrás de ellos. Jenn, la mejor amiga de Lenna.
-Que graciosa.-Le contestó Tyler, enseñándole la lengua.
Lenna se despidió de su hermano y se marchó con Jenn y Tyler en dirección a su discoteca favorita.
Pasaban por allí con demasiada frecuencia últimamente, pero, tal y como había dicho Lenna, no tenían mucho tiempo antes de que empezara el campamento.
-Podrías quedarte.-Surigió Tyler.-No tienes por qué irte esta vez. Ellos podrán soportar unos meses sin ti.
Lenna bebió de su vaso con calma.
-Quiero ir.
-¿Quieres dejarnos?
-No, quiero ir allí. Es diferente.
-Pero ambas cosas van de la mano.
-Puede, pero eso son daños colaterales.-Lenna le mantuvo la mirada a Tyler.-Aquel lugar no es tan malo como creéis.
-Ni tan bueno como crees tú.
Jenn le dio un golpe en el hombro a Tyler.
-A este solo le molesta porque el tiempo que estés fuera tendrá que ir de novio fiel.
-Más le vale.-Rió Lenna, mientras Tyler ponía un brazo sobre sus hombros.
-Y así será, que para eso estoy yo aquí.-Afirmó Jenn.-Pero él puede esperar. ¿Qué será de mí? ¿Quién vendrá conmigo de fiesta? ¿Y cuando quiera ir de compras? ¡Necesito a una Lenna en mi vida!
-Eres una exagerada.-Lenna le cogió la mano.-Tendrías que buscarte a otra mejor amiga.
-Ninguna sería tan divertida como tú.
-Eso no te lo niego, pero...
-¡Es mía!-Gritó Tyler, mordiendo la oreja derecha de Lenna.-¡Solo mía!
-¡Serás egoísta!
Ambos comenzaron a darse golpes en los brazos y leves tortas en la cabeza hasta que fue hora de volver.
Lenna recogió a Logan y volvió a casa, y no fue hasta una hora después, cuando Tyler entró en la casa sin hacer ruido para llegar hasta la habitación de Lenna.
-Si mi tío te pilla...
-Me mata, y después te mata a ti.-Tyler sonrió mientras acercaba a Lenna hacia su cuerpo gracias a la cadera de esta.-Es un riesgo que estoy dispuesto a correr. Creo que merecerá la pena.
-¿Crees?-Inquirió Lenna, mientras encontraba los labios de Tyler.
Su tío sabía lo que pasaba; en parte porque era obvio, en parte porque no era tonto.
Desde la muerte de los padres de Lenna y Logan, su tío había sido quien se ocupaba de ellos. Un hombre demasiado joven y alocado como para poder resultar un buen tutor legal. Era buena persona, por supuesto que sí, pero tenía más de Lenna que de Logan, y eso no resultaba del todo útil.
Digamos que era demasiado fan de los deportes de acción y las aventuras como para resultar estable.
Tyler agarró a Lenna por la cintura y la subió, haciendo que ella entrelazara sus piernas en torno al cuerpo del chico, mientras jugaba con su lengua.
-No te vayas.-Susurró Tyler.-¿Con quién haré estas cosas si te vas?
Lenna rió contra la boca del chico.
-Con nadie, espero.
-Solo me gustaría hacerlo contigo. Cosa imposible si no estás.
Tyler llevó a Lenna hasta la cama para dejarle caer acto seguido, permitiéndole mirarla a los ojos.
-No quiero que hablemos de esto otra vez, Ty.
-Es que siempre estás esquivando el tema. Entiendo que quieras ir allí, pero debes saber que no me gusta. Bueno, en realidad no lo entiendo, pero lo intento, al menos.
-¿Todo esto es porque no quieres que esté lejos o porque temes conocer a otra chica?
Tyler se sorprendió por la deducción de la chica. Totalmente inesperado, totalmente cierto.
-Me preocupa que tú conozcas a otro chico.
Los ojos de Lenna miraron durante un tiempo interminable a los de Tyler, en un intento de poder ir más lejos de ellos y adivinar en qué pensaba.
Tras largos minutos así, cogió el rostro del chico entre sus manos y le acercó.
-Eso no va a pasar.
-Eso dices ahora, pero te conozco muy bien. Le caes bien a todo el mundo, Lenna, y no sería la primera vez que te sale un pretendiente. Y sino mírame a mí.
-Hablas como si fuera la mala de la película que seduce a todo chico que entra en su perímetro.
-Algo así.-Tyler depositó un suave beso sobre los labios de Lenna.-Lo que pasa es que no te das cuenta.
-Ser atrevida no es malo.
-Y tener facilidad para hacer amigos tampoco.
-Entonces no entiendo a qué viene todo esto.
-No es tan complicado.
-¿Es que no confías en mí? ¿Es eso?
Tyler negó con la cabeza.
-La distancia rompe cualquier relación.
-Si a miles de kilómetros el cielo y el mar se unen en uno solo, la distancia no es problema para nadie, Tyler, ni para ti, ni para mí, ni para nadie.
Tyler se sentó en la cama junto a Lenna.
-Prométeme algo, al menos.-Lenna asintió, así que Tyler continuó:-Prométeme que si conoces a alguien, a quien sea, y ese chico te gusta, y te trata mejor de lo que yo te trato, prométeme que me avisarás. No quiero que estés conmigo por lástima.
Lenna sonrió y se sentó encima de Tyler.
-Nunca he estado contigo por lástima.
-¿Y por qué era?
Lenna apoyó una mano sobre el pecho y Tyler y le obligó a tumbarse, estando ella encima.
-Te lo demostraré.-Susurró, y acto seguido comenzó a darle cortos besos en todo lo largo de su cuello.
Cuando Lenna despertó enredada entre las sábanas, Tyler ya se había ido hacía un buen rato.
Sobre su mesita de noche, sobre su libro favorito, había escrita una nota cuya letra reconoció al momento:
He tenido que salir pronto para que tu tío no me viera. Nos vemos más tarde. Te quiero, Ty.
PD. Estás guapísima cuando duermes.
Lenna sonrió para sus adentros y poco después bajó al piso se abajo, ya duchada y preparada. Logan se quejaba mucho de ella, pero ese día se había levanto a una hora más normal.
-...no podemos hacerlo...-Le oyó decir a su tío.
Bajó los últimos escalones y se encontró con Logan, su tío y Jenn sentados alrededor de la mesa del comedor.
Logan parecía descompuesto, su tío preocupado, y Jenn lloraba desesperadamente.
-¿Qué ha pasado?-Preguntó Lenna, acercándose.
Jenn lloró con más intensidad, cosa que parecía imposible en un primer momento. Se levantó tirando la silla a su paso y se echó sobre los brazos de Lenna, soltando lágrimas sobre el hombro de esta.
-Tyler...-Sollozó Jenn.-Él...
-Ha tenido un accidente.-Terminó su tío.-Volvía a su casa cuando se encontró en medio de una revuelta. Anoche entraron unas criaturas extrañas en nuestros territorios y le pillaron en medio.-Lenna se alejó de Jenn para escuchar mejor.-Intentó defenderse, pero eran demasiados y...
-¿Y?-Lenna se acercó a su tío para agarrarle y zarandearle hasta que continuara.-¿Dónde está? ¿¡Dónde está!?
Su tío contuvo la respiración durante un segundo.
-Tyler ha muerto, Lenna.